domingo, 15 de abril de 2018

Apuntes: La clase obrera en Argentina entre finales del siglo XIX y principios del siglo XX.

Cambios sociales:
1)      Para terminar con la escasez de mano de obra, el Estado argentino facilitó la llegada de inmigrantes que confluía con la situación desesperada de una gran masa de obreros y campesinos europeos (en su mayoría italianos, españoles, rusos, polacos, húngaros, turcos) que atravesaban una gran crisis económica en sus países de origen.

2)      En términos numéricos la población del país pasó de 1.836.490, según el censo de 1869, a 7.903.662 en 1914. En 1914 el 30,3% de la población era inmigrante. En la ciudad de Buenos Aires más del 50% en 1895 era extranjero. Los inmigrantes se concentraron principalmente en Capital Federal, Córdoba y Santa Fe.

3)      Sector rural: Los inmigrantes llegaron al país creyendo que sería fácil adquirir terrenos para la producción.
I)                   Colonos: Sólo algunos pudieron transformarse en pequeños propietarios, principalmente en algunos lugares de Santa Fe y Buenos Aires, a través de la colonización de parcelas fiscales o privadas no explotadas.
II)                Arrendatarios y aparceros (sectores medios rurales): algunas familias inmigrantes alquilaban tierras a los grandes propietarios a través del sistema de arrendamiento (mediante un pago alto y con condiciones pocas beneficiosas para el productor). También existía la aparcera, un contrato por el cual el productor pagaba el alquiler con una parte de su ganancia por producción. Tanto aparceros o arrendatarios estaban expuestos a la quiebra por malas cosechas. Estos sectores medios rurales, conocidos también como chacareros, se levantaron contra el gobierno y la burguesía terrateniente en Santa Fe entre 1910 y 1911 (Grito de Alcorta) para protestar por los altos alquileres y la falta de tierras disponibles. De este movimiento surgió la Federación Agraria Argentina (asociación de pequeños y medianos productores).
III)             Trabajadores rurales: la mayoría de los inmigrantes se incorporaron al campo como peones de estancia o jornaleros (también conocidos como “braceros) que trabajaban temporariamente para levantar las cosechas o hacer la esquila de ovejas (en la zona de la Patagonia). Muchos de estos últimos eran conocidos como “trabajadores golondrinas”, migraban  y temporariamente para laborar estacionalmente según los tiempos de cosecha de cada región. Sus condiciones de vida eran muy duras (salarios bajos, pago con “vales” para cambiar en los almacenes de los patrones, sin derechos laborales) y, la mayoría no estaba organizada sindicalmente.

4)      Sector urbano: A partir de 1895 comenzó a predominar la población urbana sobre la rural. Esto fue producto, principalmente, por la llegada de inmigrantes.
I)                   Se establecieron en empleos ligados al modelo agroexportador (ferroviarios, portuarios, marítimos y de la carne –frigoríficos-) y a actividades industriales y comerciales ligadas con el crecimiento del consumo interno (textil, alimenticio, metalúrgico, construcción).
II)                Las condiciones de vida y laborales eran duras: los salarios eran bajos, las jornadas eran mayores a 12 horas, no había vacaciones pagas, obra social, ni jubilación. La mayoría de las familias obreras vivían en casas de alquiler (conventillos) cuyas rentas eran muy altas y las condiciones de higienes muy malas. Además, casi no existían los hospitales públicos. La mortalidad infantil era muy alta. El promedio de vida hasta comienzos del siglo XX era de 40 años.
III)             Frente a estas situaciones injustas, los trabajadores se organizaron a través de su pertenencia étnica (clubes, sociedad de fomento, hospitales privados), y a través de los sindicatos.

5)      Movimiento obrero urbano: Desde la década de 1860 comenzaron a formarse asociaciones sindicales para luchar por mejoras en las condiciones laborales. La primera huelga que se tiene registro es la de los tipógrafos bonaerenses en 1868. En las siguientes décadas dos corrientes de izquierda influirían en la organización de los trabajadores: socialistas y anarquistas.
I)                   Partido Socialista: De origen europeo, se basaba, principalmente, en las ideas de Karl Marx, filósofo que escribió importantes obras que denunciaba la explotación generada por la burguesía contra los obreros en el sistema capitalista. A comienzos de 1880 se organizaron los primeros grupos socialistas en la argentina en torno a inmigrantes alemanes. A partir de 1894, se incorporaron al socialismo intelectuales argentinos (médicos, abogados, periodistas, escritores estudiantes) entre los que se destacaron José Ingenieros, Leopoldo Lugones, Roberto Payró y Juan B. Justo. Este último fundaría en 1896 el Partido Obrero Socialista Internacional, más conocido como Partido Socialista. Se presentaba como un partido reformista (no revolucionario) cuya acción se ejercía con la acción parlamentaria (por la elección de representantes en el Poder Legislativo). Para ello se presentaban en elecciones que les permitiera acceder a cargos gubernamentales o como diputados o senadores. Su programa contemplaba reivindicaciones sociales y económicas de los trabajadores y reformas democráticas del sistema político. Eran partidarios de la movilización y organización de los trabajadores y de las huelgas, aunque no de las huelgas generales (paro de todos los sindicatos). No acordaban con el ejercicio de la violencia en respuesta de la represión estatal y de la burguesía.

II)                Anarquismo: Se difundió en Argentina a partir de la acción de inmigrantes que adherían a esa ideología. Estaban en contra de todo orden establecido que oprimiera al pueblo. Por eso estaban en contra de la burguesía, el Estado y la Iglesia Católica entre otras instituciones de poder sobre el pueblo. A diferencia de los socialistas, los anarquistas rechazaban la participación en las elecciones, por lo que convocaban a la abstención electoral y no organizaron un partido político. Su acción basada en la huelga general, la movilización de los obreros y el uso de la violencia contra representantes del poder (principalmente policías involucrados en la represión de trabajadores), tenían como objetivo la destrucción del Estado y la desaparición de las clases sociales. Una vez conseguido ese fin, impondrían un orden diferente basado en la federación de comunas autónomas. A fines del siglo XIX los anarquistas impulsaron la organización obrera. Lograron influencia en grandes gremios como los de portuarios, marineros, conductores de carros, peones del Mercado Central y panaderos, entre otros. En 1901 crearon la Federación Obrera Argentina, que unía un gran número de sindicatos y fue protagonista de la primera huelga general en Argentina en 1902.

sábado, 7 de abril de 2018

Apuntes: Régimen oligárquico conservador (1880-1916)


-          Significado:
1)      Oligarquía: gobierno de pocos / gobierno de ricos.
2)      En Argentina esto implicaba un gobierno que representaba directamente los intereses de la burguesía terrateniente.

-          Características:
1)      Formalmente había una democracia pero en la práctica la ley electoral generaba un fraude sistemático.
2)      La votación no era ni obligatoria ni secreta y los padrones electorales eran confeccionados por los gobiernos de turno.
3)      Participaba el 5% de la población y era común el fraude facilitado por el voto cantado y por la alteración de los padrones.
4)      La concurrencia a las parroquias (establecimiento donde se realizaban los comicios) implicaban, por lo general, actos de violencia entre bandos de diferentes partidos.
5)      Además había factores que hacían que el sistema electoral fuese cerrado. En las elecciones legislativas no había proporcionalidad (el partido que triunfaba introducía toda su lista de candidatos en el Congreso), y las elecciones del poder ejecutivo nacional y provincial eran mediante colegio electoral (los votantes elegían miembros del colegio electoral quienes a su vez elegían al presidente).
6)      Al no ser obligatoria la votación, el partido que ganaba era el que mayor maquinaria electoral poseía para llevar más gente a votar el día de los comicios. Este partido era el Partido Autonomista Nacional (PAN), el cual poseía los mayores recursos para movilizar sectores de la población para votar.
7)      El PAN representaba directamente los intereses de la burguesía terrateniente. Su líder era el general Julio Argentino Roca. Gobernó a nivel nacional entre 1880 y 1916, ganando todas las elecciones presidenciales.

-          Oposición al PAN – Origen de la Unión Cívica Radical (UCR)
1)      Los partidos políticos opositores no podían triunfar en elecciones nacionales debido al fraude.
2)      Un grupo de políticos porteños marginado por el PAN decidieron formar la Unión Cívica en 1889. Estaban liderados por Bartolomé Mitre y Leandro Alem. Un año después se levantaron en armas, con apoyo de un sector del ejército, contra el gobierno en lo que se denominó “Revolución del Parque” (intentaron tomar el parque de municiones de Capital Federal). Fracasaron en su intento pero, en un marco de crisis económica, el presidente Juárez Celman renunció.
3)      En 1891, Mitre buscó pactar con Roca (líder del PAN), lo cual desencadenó que Leandro Alem rompiera con él y formase la Unión Cívica Radical (UCR).

-          Características de la UCR
1)      Entre 1891 y 1896 tuvo como táctica política presentarse en el elecciones (sin poder triunfar a nivel nacional, pero obteniendo cargos legislativos) e impulsar levantamientos armados en diferentes provincias (Buenos Aires, Santa Fe, San Luis, Corrientes y Tucumán). No lograron imponerse pero ganaron apoyo de diversos sectores sociales descontentos con las políticas favorables a la burguesía terrateniente.
2)      Sectores sociales que apoyaban al radicalismo: una parte de la clase obrera (recordemos que una gran parte de ella era de origen inmigrante y no participaba de la política electoral), y sectores medios (pequeños productores, comerciantes, profesionales) que relacionaban las ideas radicales con las de la posibilidad de ascenso social frente al conservadurismo de la burguesía terrateniente.
3)      El radicalismo proponía un discurso nacionalista (le hablaba a los “argentinos” para evitar posicionarse con respecto a los conflictos entre clases sociales) y moralista (se reivindicaban como “honestos” que combatían la corrupción y el fraude llevado a cabo por el PAN.
4)      Luego del suicidio de Alem en 1896, el partido entró en crisis y recién fue reorganizado en 1903 bajo el liderazgo de Hipólito Yrigoyen.
5)      Yrigoyen impulsó una serie de reformas que transformó a la UCR en un partido moderno con llegada en todo el país:
I) creó comités (locales partidarios) en cada barrio, pueblo y ciudad con el fin de vincularse con las problemáticas cotidianas de la población.
II) instauró la convención nacional para dirimir las tácticas políticas y evitar las divisiones entre los miembros del partido.

-          Causas de la sanción de la Ley Saénz Peña
1)      En 1903 la Unión Cívica Radical declaró la “abstención revolucionaria”. Dejó de participar en las elecciones y anunció que continuaría realizando levantamientos armados hasta que el gobierno no finalizara con el fraude.
2)      La no presentación de la UCR en elecciones, sumado al crecimiento de las medidas de fuerzas sindicales restó legitimidad al poder ejecutivo, y por ende, su capacidad para gobernar el país.
3)      Frente a esta situación, el sector más lúcido del PAN encarnado en la figura del presidente Roque Sáenz Peña impulsó en 1910 una ley para implementar una reforma electoral. La misma consistía en transformar la votación en obligatoria y secreta (siguió siendo masculina hasta 1947). También establecía la utilización del padrón militar (es decir el listado que tenía el ejército de los habilitados a realizar el servicio militar obligatorio), y el sistema de lista incompleta (se aseguraba la representación de las minorías en el poder legislativo). La ley fue aprobada en 1912.
4)      Esta reforma electoral amplió la participación de la ciudadanía en las elecciones (al ser obligatorio) y disminuyó los niveles de fraude al establecer el voto secreto y por padrón militar (ya no era manejado por el gobierno de turno).

5)      Estos cambios generaron que el radicalismo abandonara su postura de abstención electoral. En 1916 se produjo la primera elección presidencial bajo la Ley Saénz Peña. El candidato de la UCR, Hipólito Yrigoyen, obtuvo la victoria lo cual significó el fin del régimen oligárquico conservador. 

jueves, 5 de abril de 2018

Trabajo práctico: “Gringos y negros" de Ezequiel Adamovsky


  1. Explicar con tus propias palabras cuatro ideas principales del texto
  2. A) Buscar y adjuntar un artículo periodístico (citar fecha y medio) sobre algún caso de racismo en Argentina.
     B) Realizar un resumen de media carilla sobre dicho artículo
     C) Establecer una relación entre la nota periodística y el texto “Gringos y negros”

Parámetros: - Entregar de forma impresa
- Fecha de entrega: 13-4-2018

jueves, 29 de marzo de 2018

Ezequiel Adamovsky, "'Gringos” y “negros'"


“Gringos” y “negros”[1]

Por Ezequiel Adamovsky[2]

Si uno pudiera analizar muestras del 20 por ciento más pobre de los argentinos y del 20 por ciento más rico, hallaría diferencias bien visibles. Además de la obvia –la de sus ingresos y todo lo que viene asociado con ellos–, otro contraste evidente sería el del color. En Argentina, la jerarquía que da el dinero coincide casi perfectamente con la que da el color de la piel. Existen varios motivos históricos para esta superposición de la clase con la “raza”. Uno, no menor, es que las elites que en el siglo XIX organizaron el país tomaron decisiones económicas y políticas que terminaron beneficiando más a los inmigrantes europeos que ellas mismas convocaron, que a los nativos de este suelo. Mientras se exterminaba a los indios y se empobrecía a las zonas del interior, que tenían mayor presencia de mestizos, la región pampeana encontró el camino a una gran prosperidad. Allí y, en general, en la mayoría de las zonas urbanizadas, los europeos recién llegados y sus descendientes terminaron aprovechando las mejores oportunidades. El proyecto de la elite también estuvo acompañado de una poderosa ideología que se impartió desde la escuela y por todos los medios disponibles. Desde tiempos de Sarmiento, todo lo criollo, lo indígena y lo “negro” pasó a considerarse un signo de “barbarie”, un obstáculo en el camino a la “civilización”. Con el tiempo esta dicotomía se volvió sentido común en la Argentina, que aprendió a pensarse como un país blanco y “europeo”. “Los argentinos descendemos de los barcos”, dice el refrán, a pesar de que la mayoría de la población actual del país lleva sangre no europea en las venas. El ocultamiento de la “negritud” bajo el mito de la Argentina blanca fue y sigue siendo una forma de racismo implícito. Pero toda vez que “los negros” se hicieron notar en la historia nacional, el racismo se manifestó de manera más explícita. De ellos se acordó la cultura dominante cuando deploró las montoneras que secundaban a los caudillos o los “cabecitas negra” que apoyaban al peronismo. Los prejuicios raciales todavía contribuyen a reforzar el sesgo racial en la desigualdad social que heredamos del siglo XIX. Sin embargo, a diferencia de lo que sucede en otros países, de esto en la Argentina no se habla; se trata de un tabú, porque se supone que aquí “no hay racismo”.
El reciente conflicto entre los empresarios rurales y el Gobierno hizo visible la “cuestión racial” como nunca. Los medios repitieron hasta el hartazgo las manifestaciones de odio a la Argentina “blanca” y rica de Luis D’Elía y la trompada que le propinó a un cacerolero. Universalmente se cuestionó a D’Elía como “autoritario” y “violento”. El escenario político quedó simbólicamente dividido entre, por un lado, un gobierno peronista apoyado por (o manipulando a) negros pobres, y por el otro, lo que los movileros de la TV llamaron sencillamente “la gente”. Pocos se hicieron eco de la explicación de D’Elía: que quien se ganó el golpe ese día venía gritándole “negro de mierda”. De hecho, la catarata de desprecio a “los negros” por parte de los que salieron a cacerolear por el campo fue tan intensa, que varios diarios lo consignaron en sus reportes. Los propios prejuicios raciales que expresaron algunos movileros se hicieron tan notables, que motivaron una inédita resolución de protesta del consejo directivo de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA.
Aunque sigamos negándonos a reconocerlo, la sociedad argentina está dividida según líneas de clase y de color de piel que existen desde hace mucho tiempo. El racismo contra lo nativo, lo criollo y lo negro está allí desde que la elite hizo de él su bandera “civilizatoria”. Desde entonces se utiliza el odio racista para desacreditar toda participación de las clases populares en la vida política. Aunque hoy nadie lo recuerda, también a Yrigoyen se acusó de ser caudillo de “los negritos”, mucho antes de los estereotipos del peronismo como “cosa de negros”. Mal que les pese a quienes golpearon cacerolas estos días –y también a los productores rurales que se autodenominaban “los gringos” como para distinguirse de los otros piqueteros, los “negros”–, la democracia no es una mera forma de gobierno, sino el gobierno efectivo del pueblo. Y en Argentina el pueblo no se compone sólo de personas con medios económicos, “cultura” y un color aceptable a ojos de los más blancos. Se piense lo que se piense de este gobierno o de las costumbres de D’Elía, resulta demasiado hipócrita mirar el autoritarismo y la violencia de unos, sin advertir que están conectados por hilos invisibles con el racismo, el odio a los pobres y el carácter profundamente antidemocrático de muchos argentinos (incluyendo a los que se imaginan que son tolerantes, educados y democráticos). Llegando ya al Bicentenario, se impone hacer un debate sincero sobre la desigualdad y sobre la relación entre lo “gringo” y lo “negro” en nuestra historia y en nuestro presente.



[1] Extraído del diario Página 12, Lunes 21 de abril de 2008
[2] Historiador, profesor de la Facultad de Filosofía y Letras (UBA), investigador del Conicet.

martes, 20 de marzo de 2018

Apuntes: Consolidación del Estado nacional 1862-1880


Introducción
Tras la creación del Estado nacional, luego de la unión de Buenos Aires con la Confederación Argentina y la elección de Bartolomé Mitre como presidente, comenzó un proceso en el cual el Estado debió consolidar su autoridad en todo el territorio. Este proceso se prolongó durante las tres primeras presidencias argentinas: Bartolomé Mitre (1862-1868), Domingo Sarmiento (1868-1874), Nicolás Avellaneda (1874-1880)

Formas de consolidación del Estado argentino

1)      Uso de la violencia estatal. A través, fundamentalmente, de un nuevo ejército nacional fueron reprimidos sectores que no reconocía la autoridad del Estado.
a)      Caudillos provinciales: en provincias como San Luis, Catamarca, La Rioja y Entre Ríos, el ejército nacional eliminó a las montoneras (grupos armados) lideradas por caudillos que se oponían al gobierno nacional por considerarlo ilegítimo.
b)      Pueblos originarios de la Patagonia: El crecimiento de la demanda internacional de materia prima, llevó a la burguesía terrateniente a impulsar, a través del Estado, el genocidio (masacre de un grupo por cuestiones étnicas) de grupos indígenas patagónicos (principalmente, mapuches y tehuelches) que habitaban la zona desde hacía siglos. Esta masacre fue denominada “Conquista del Desierto” y fue liderada por el General Julio Argentino Roca en 1879. Más tarde Roca se transformará en el máximo líder político del país.
c)      Justificación de la represión estatal: Tanto el aniquilamiento de los pueblos indígenas como el de los caudillos fue legitimado a través de un discurso que denominaba esta masacre como un avance de la “civilización” (criolla, blanca y heredera de Europa) sobre la “barbarie”, la cual supuestamente obstaculizaba el progreso de Argentina como nación. Uno de los ideólogos de esta postura fue Domingo Sarmiento.

2)      Pacto con la burguesía: El Estado era, en esta época, un representante directo de los intereses de la burguesía. Para ello fue necesario que el gobierno nacional estableciera pacto con todos los terratenientes de todas las provincias. Una forma de asegurar este pacto consistió en no cobrarle impuestos a las exportaciones de alimentos y materia prima, principal forma de acaparamiento de riqueza de la burguesía del país.

3)      Construcción de obras públicas: Relacionado con el pacto de la burguesía, el Estado impulsó la construcción de obras destinadas, principalmente, al funcionamiento del modelo agroexportador: caminos, puertos, vías ferroviarias. Para financiar este objetivo, el Estado recurrió a préstamos (principalmente de Inglaterra) u otorgó la construcción de obras a empresas inglesas. El ejemplo más importante de esto último, fue la construcción de vías ferroviarias, con la cual las compañías británicas se beneficiaban con las tierras lindantes a las vías y la concesión de las líneas ferroviarias.

4)      Fomento de la inmigración: En las provincias había falta de mano de obra (principalmente rural) que imposibilitaba a la burguesía poseer un número de trabajadores necesarios para la producción agrícola ganadera. Para solucionar este problema, el Estado fomentó la llegada de inmigrantes provenientes de regiones de Europa afectados por una severa crisis económica (principalmente, italianos, españoles, rusos, polacos, armenios, turcos, irlandeses). La masiva llegada de inmigrantes se produjo entre 1860 y 1930. El crecimiento de la población fue muy amplio: por ejemplo en 1869 el primer censo de población arrojó que Argentina tenía 2 millones de habitantes, y el de 1910 mostró que la población era de 10 millones (en Buenos Aires la mitad de la población era inmigrante).

5)      Creación de empleo público: las necesidades políticas y administrativas del Estado llevaba a crear municipalidades, correos y escuelas en todo el país. Los empleados públicos solían ser leales a la autoridad estatal ya que éste les aseguraba un empleo fijo y relativamente estable, al contrario que las entidades privadas.


6)      Fomento de identidad nacional: para facilitar su reconocimiento por diferentes sectores sociales, el Estado buscó consolidar una identidad nacional. Principalmente, a través de la escuela, los niños incorporaban toda una serie pautas vinculadas con la construcción de la ‘argentinidad’. Además, la escuela cumple una función disciplinadora relacionada con la formación de futuros trabajadores con sus reglas y su arquitectura. No obstante, este objetivo se veía obstaculizado por la gran cantidad de población inmigrante que, por cuestiones culturales, era en gran parte indiferente a los discursos y prácticas y nacionalistas.

domingo, 11 de marzo de 2018

Apuntes: División del mundo capitalista 1873-1930


  • -   Un siglo después de los orígenes de la revolución industrial, el sistema capitalista se había expandido por todo el mundo.

  • -         División mundial:

-           1) Países potencias industriales (Inglaterra, Estados Unidos, Imperio Alemán, Francia)
       2)      Países y colonias europeas en Asia y África subordinados, productores de materia prima (el resto del mundo).
-        
  •     Este intercambio era desigual, dado que los productos manufacturados tienen un mayor valor que las materias primas.

-         
  • -    Argentina estaba dentro de los países subordinados. Tenía un modelo agroexportador. La burguesía terrateniente exportaba materia prima y alimentos, principalmente, a Inglaterra. A cambio, el país importaba productos manufacturados ingleses.


  • -           Esta división fue impuesta por medio de la fuerza. Las potencias utilizaban su poder militar y económico para establecerla. Por ejemplo: Guerra de la Triple Alianza (Argentina, Uruguay y Brasil se aliaron apoyados por Inglaterra contra Paraguay para evitar que este último se desarrollase industrialmente).


  • -          Además, las burguesías de las potencias industriales se encontraban asociadas con las burguesías terratenientes de los países subordinados. Éstas últimas se oponían a la industrialización de sus países debido a que obtenían grandes ganancias a partir de la exportación de materia prima.